La nieve causó estragos en las regiones del noreste y los Grandes Lagos de Estados Unidos durante el período más concurrido de viajes entre Navidad y Año Nuevo, cuando miles de personas se dirigían a sus destinos. En la mañana del sábado, Nueva York había recibido una capa moderada de nieve, alcanzando unos 7 centímetros …
“Frenos de nieve en la senda de los deseos de Navidad: La furiosa tormenta invernal azota al nordeste estadounidense y obliga a retrasar o cancelar miles de viajes”

La nieve causó estragos en las regiones del noreste y los Grandes Lagos de Estados Unidos durante el período más concurrido de viajes entre Navidad y Año Nuevo, cuando miles de personas se dirigían a sus destinos. En la mañana del sábado, Nueva York había recibido una capa moderada de nieve, alcanzando unos 7 centímetros (3 pulgadas), apenas la mitad de lo pronosticado. Sin embargo, la tormenta no fue tan leve como para que los vuelos no fueran afectados.
De hecho, al menos 1.500 vuelos fueron cancelados desde el viernes por la noche hasta el sábado, según el servicio de seguimiento de vuelos FlightAware. El Aeropuerto Internacional Newark Liberty, uno de los más grandes y concurridos del país, fue particularmente duro golpeado, donde se cancelaron aproximadamente 400 vuelos. La situación no mejoró mucho en el Aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York, donde también hubo una gran cantidad de retrasos y cancelaciones.
La nieve y el hielo también causaron problemas en las carreteras, especialmente en los estados del noreste como Massachusetts, Vermont y Connecticut, donde se reportaron accidentes y bloqueos. La situación era aún más peligrosa en las autopistas de Illinois, Indiana y Michigan, donde la nieve y el hielo cubrieron las vías y hicieron que muchos conductores perdieran el control de sus vehículos.
A medida que los viajeros intentaban llegar a su destino, encontraron carreteras cerradas y caminos sinuosos. Muchos tuvieron que tomar atajos improvisados o esperar horas para que la nieve se disipara lo suficiente como para poder seguir adelante. Los conductores experimentados y los viajeros prudentes fueron los más afectados, mientras que otros simplemente optaron por cancelar sus viajes y pasar el día en casa.
La tormenta también tuvo un impacto significativo en la economía local. Los hoteles y restaurantes reportaron una disminución drástica en su actividad debido a la nieve y los retrasos en los vuelos, lo que les causó pérdidas importantes. Además, muchos viajeros que se veían obligados a cancelar sus planes de vacaciones y reuniones familiares sufrieron la frustración y el estrés que viene con la incomodidad y el desánimo.
A medida que la nieve comienza a disiparse y los vuelos vuelven a tomar su curso normal, muchos viajeros están esperando ansiosamente para llegar a sus destinos. Sin embargo, la tormenta dejó un legado de problemas y frustración en las regiones afectadas, y es probable que tome algunas semanas para que se recupere completamente.






