Mogadiscio. Casi 6.5 millones de personas en Somalia enfrentan hambre severa debido a que el agravamiento de la sequía, el conflicto y los recortes globales de ayuda intensifican la crisis humanitaria del país, informaron este martes el gobierno federal y agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). De acuerdo con los nuevos datos …
Somalia enfrenta crisis humanitaria; 6.5 millones al borde del hambre severa: ONU

Mogadiscio. Casi 6.5 millones de personas en Somalia enfrentan hambre severa debido a que el agravamiento de la sequía, el conflicto y los recortes globales de ayuda intensifican la crisis humanitaria del país, informaron este martes el gobierno federal y agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
De acuerdo con los nuevos datos del informe de la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases, se prevé que 6.5 millones de personas enfrenten niveles de inseguridad alimentaria de crisis o peores para finales de marzo.
De acuerdo con el informe, también se estima que 1.84 millones de niños menores de 5 años sufrirán desnutrición aguda en 2026, entre ellos, casi 500 mil que estarán gravemente desnutridos.
Las autoridades indicaron que la situación de la seguridad alimentaria se deteriora debido a la escasez de agua, la inseguridad, el conflicto y niveles históricamente bajos de asistencia humanitaria vinculados a recortes de financiación a nivel mundial.
La sequía intensificada, vinculada a precipitaciones por debajo del promedio, ha provocado una inseguridad alimentaria generalizada, pérdidas de cosechas, mortandad de ganado, aumentos de los precios de los alimentos y desplazamientos.
“La emergencia por sequía en Somalia se ha agravado de manera alarmante; los precios del agua se han disparado, los suministros de alimentos son limitados, el ganado está muriendo y se cuenta con muy poca financiación humanitaria”, afirmó George Conway, coordinador humanitario de las Naciones Unidas para Somalia.
La sequía y el conflicto desplazaron a unas 278 mil personas entre julio y diciembre, lo que interrumpió la producción agrícola, el acceso a los mercados y la entrega de ayuda, según cálculos de la Organización de las Naciones Unidas.
“La gravedad de esta sequía es innegable y profundamente alarmante”, señaló Mohamud Moallim Abdulle, comisionado de la Agencia de Gestión de Desastres de Somalia. Instó a los socios internacionales, a la diáspora somalí, a las empresas y a la sociedad civil a ampliar el apoyo inmediato.
La ONU y el gobierno somalí advirtieron que los recortes sustanciales de financiación han obligado a los socios humanitarios a reducir o suspender programas críticos que salvan vidas, incluidos los de seguridad alimentaria, salud, nutrición y proyectos de agua y saneamiento.






