Nota publicada el domingo 27 de octubre de 2002. Washington. Coreando "un cambio de régimen empieza en casa", más de 75 mil manifestantes rodearon este sábado por completo la Casa Blanca, en la acción de protesta más grande hasta la fecha contra las políticas de George W. Bush y la avisada guerra contra Irak. La …
Decenas de miles rodearon la Casa Blanca para repudiar la política belicista de Bush – (Hemeroteca)

Nota publicada el domingo 27 de octubre de 2002.
Washington. Coreando “un cambio de régimen empieza en casa”, más de 75 mil manifestantes rodearon este sábado por completo la Casa Blanca, en la acción de protesta más grande hasta la fecha contra las políticas de George W. Bush y la avisada guerra contra Irak.
La primera manifestación nacional contra la guerra congregó a opositores de los 50 estados del país y de más de 200 ciudades para llenar las calles en una marcha de más de cinco kilómetros de largo, que logró rodear por completo la zona de seguridad de 30 cuadras alrededor de la Casa Blanca.
En un acto paralelo, en la costa oeste, unas 50 mil personas marcharon contra la guerra en San Francisco, y acciones y manifestaciones más pequeñas se realizaron en los estados de Maine y Washington, y en ciudades como Chicago, Denver, Indianapolis, Ann Arbor, Taos, San Antonio, Nashville, Cincinnati y Augusta, entre otras.
“Necesitamos un cambio de régimen en este país”, declaró en el mitin el reverendo, Jesse Jackson, y agregó que Saddam Hussein debería ser responsabilizado por sus crímenes ante la Corte Penal Internacional y no mediante una guerra que podría provocar decenas de miles de muertos.
La larguísima columna de la marcha fue encabezada por un contingente que incluía a estibadores de California —que están en medio de una disputa laboral—, estudiantes musulmanes de todo el país y veteranos de guerra que portaban pancartas, algunas de las cuales decían “No a la sangre por el petróleo”, “No a la guerra por el petróleo” y “Diplomacia, no guerra”.
La concentración masiva notablemente diversa incluyo a miles de musulmanes (los organizadores informaron que las mezquitas del país habían enviado unos cien autobuses repletos de manifestantes), cientos de familias con sus niños, estudiantes, académicos, líderes comunitarios y pacifistas.
Una pancarta identificaba a un contingente como “Abuelas por la paz”, y otras decían “Activistas del norte de Michigan por la paz” y “Estudiantes de Kansas por la paz”.
Pesar por Paul Wellstone
Entre los manifestantes había agrupaciones de gente vestida en uniforme castrense, al parecer veteranos jubilados, ya que el militar activo tiene prohibido participar en estas acciones de protesta.
Entre los oradores estuvieron la actriz, Susan Sarandon, la cantante, Patti Smith, y representantes de organizaciones sociales y de solidaridad internacional, además de agrupaciones religiosas musulmanas, católicas, judías y de otros credos.
El ambiente era pacífico y la gente podía moverse por las calles sin grandes obstáculos de la seguridad publica.
En contraste con las tropas de seguridad pública con equipo antimotines presentes en las protestas contra el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, hoy había una mínima presencia policiaca concentrada solo en puntos clave, como las entradas a la Casa Blanca y otros edificios federales.
Respuesta abrumadora
Los organizadores —la marcha fue convocada por una coalición llamada International Answer— dijeron hoy que habían tenido una respuesta abrumadora de estudiantes, grupos comunitarios y hasta algunos sindicatos, que bajo sus propias iniciativas contrataron autobuses, camionetas y reservaron trenes para traer a su gente.
De hecho, se ha registrado una creciente preocupación en el pueblo estadunidense en general sobre una posible guerra contra Irak, reveló una encuesta nacional difundida hoy por la revista Time.
Según el sondeo, 62 por ciento de la población está en contra del envío de tropas estadunidenses para derrocar a Saddam Hussein, o cree que Estados Unidos debería actuar solo si lo hace dentro del esquema de una misión de Naciones Unidas.






