En el inicio de 2026, una crisis devastadora se está gestando en varios países de Iberoamérica y el mundo, afectando a millones de niños y niñas que viven en situaciones de guerra, hambruna y desplazamiento forzado. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha denunciado que las crisis en Gaza, Siria, Sudán e …
Conflicto armado en Medio Oriente pone en riesgo la salud física y mental de los niños.

En el inicio de 2026, una crisis devastadora se está gestando en varios países de Iberoamérica y el mundo, afectando a millones de niños y niñas que viven en situaciones de guerra, hambruna y desplazamiento forzado. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) ha denunciado que las crisis en Gaza, Siria, Sudán e Irán han llevado a una oleada de muertes, arrestos y detenciones, así como a un cierre del acceso a la educación y otros servicios esenciales para las niñas y niños.
En Sudán, la guerra entre el ejército y paramilitares ha durado casi tres años, dejando a millones de niños y niñas en una situación de desesperación. Según los informes, unos 20 niños y niñas han sido asesinados desde principios del año, con la mayoría ocurriendo en los estados de Kordofán y Darfur. Millones de ellos necesitan asistencia vital, protección y la restauración de servicios esenciales para poder sobrevivir. La hambruna ya ha sido confirmada en Al Fasher (Darfur Norte) y Kadugli (Kordofán), mientras que otras 20 zonas están en riesgo de ser afectadas por la falta de suministros.
En Irán, las protestas que sacudieron a la república islámica a finales de diciembre y enero han sido devastadoras para los menores. Más de 144 niños han sido asesinados y muchos otros heridos o detenidos. En Cisjordania reocupada, incluida Jerusalén Este, el aumento de violencia y conflicto sigue socavando el acceso de la infancia a la seguridad, dejando a las familias en un estado permanente de miedo e incertidumbre.
Los informes también indican que en Yemen y Líbano, las familias siguen luchando por recuperarse de la reciente guerra mientras enfrentan el temor a nuevos ataques. En ambos países, los niños y niñas están siendo afectados por la falta de acceso a servicios esenciales como la educación, la salud y la protección.
En este escenario, Unicef insta a todos los gobiernos y a las partes en conflicto a cumplir sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. También pide que se tomen medidas inmediatas para poner fin a la violencia, los asesinatos, las heridas, las detenciones y los traumas de la infancia.
Esta crisis global es un recordatorio de que la protección de los derechos de los niños y niñas es una prioridad absoluta. Es fundamental que los gobiernos y las organizaciones internacionales trabajen juntos para proporcionar asistencia vital, protección y servicios esenciales a millones de niños y niñas afectados por la guerra y la hambruna en Sudán e Irán.
En conclusión, el inicio de 2026 es un momento crítico para abordar la crisis global que afecta a millones de niños y niñas. Es hora de tomar medidas inmediatas para proteger sus derechos y garantizar su seguridad y bienestar.






