Irán explica su postura sobre programas nucleares frente a la Unión Europea.

En Teherán, la tensión y la ansiedad habían estado palpables mientras los enviados de Irán y Estados Unidos se reunían con mediadores separadamente en un intento por encontrar una solución pacífica a la crisis. La población iraní esperaba con ansias los resultados de las negociaciones, ya que el miedo a una guerra era una realidad …

Irán explica su postura sobre programas nucleares frente a la Unión Europea.

En Teherán, la tensión y la ansiedad habían estado palpables mientras los enviados de Irán y Estados Unidos se reunían con mediadores separadamente en un intento por encontrar una solución pacífica a la crisis.

La población iraní esperaba con ansias los resultados de las negociaciones, ya que el miedo a una guerra era una realidad palpable. “No importa qué tipo de guerra”, declaró un residente de Teherán ante Al Jazeera. “Hay que prevenirla”. Esta actitud refleja la preocupación generalizada por la posibilidad de un conflicto armado, y la necesidad de encontrar una solución pacífica.

En este contexto, el ministro de Exteriores iraní, Hossein Aragchi, señaló que el requisito previo para cualquier diálogo es abstenerse de amenazas y presiones. “Hoy planteamos este tema claramente y esperamos que se respete para permitir la continuación de las conversaciones”, declaró Aragchi. Además, destacó que Teherán no había discutido la seguridad regional ni otros asuntos con Washington en sus conversaciones.

Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos por encontrar una solución pacífica, el gobierno estadounidense anunció nuevas sanciones contra 15 entidades, dos personas y 14 buques presuntamente relacionados con “el comercio ilícito de crudo y productos derivados del petróleo iraní”. También acusaba a la “flota fantasma” de contribuir a las “ganancias que el gobierno iraní utiliza para llevar a cabo actividades malignas”, según el Departamento de Estado.

Estas nuevas sanciones aumentan la tensión en el ambiente diplomático y refuerzan la percepción de que la guerra es una posibilidad real. La población iraní y los líderes del país seguirán esperando con ansias los resultados de las negociaciones, y la situación sigue siendo altamente delicada.