Frontera de Helada: La poderosa tormenta invernal que cubre América del Norte con una capa de nieve y hielo

La tormenta invernal más poderosa en años amenaza con paralizar el este de Estados Unidos, y la incertidumbre es palpable en Atlanta. Los ciudadanos se preparan para enfrentar lo peor, mientras que los trabajadores de servicios públicos y los vendedores están nerviosos por las consecuencias potencialmente devastadoras. La tormenta, que se espera llegue a su …

Frontera de Helada: La poderosa tormenta invernal que cubre América del Norte con una capa de nieve y hielo

La tormenta invernal más poderosa en años amenaza con paralizar el este de Estados Unidos, y la incertidumbre es palpable en Atlanta. Los ciudadanos se preparan para enfrentar lo peor, mientras que los trabajadores de servicios públicos y los vendedores están nerviosos por las consecuencias potencialmente devastadoras.

La tormenta, que se espera llegue a su intensidad máxima el jueves, promete ser un fenómeno meteorológico sin precedentes. El sistema de tormentas masivo, que abarca desde Texas hasta Washington D.C., Nueva York y Boston, está causando un revuelo en los planes diarios. La nieve podría caer a una velocidad de varios centímetros por hora, con algunas áreas enfrentando precipitaciones acumuladas de hasta 30 centímetros (un pie).

Los residentes de Oklahoma, Texas y el sur de Estados Unidos están nerviosos ante la perspectiva de hielo paralizante que podría dejar sin electricidad a miles de personas. La situación es aún más grave en los estados del norte, donde la nieve puede alcanzar niveles peligrosamente altos, dificultando las salidas y obligando a los residentes a permanecer en sus hogares.

La tormenta también trae consigo un golpe final de aire glacial que podría hacer caer las sensaciones térmicas a —46 grados Celsius (—50 grados Fahrenheit), lo que significa que incluso la gente acostumbrada al frío puede experimentar condiciones extremas. La temperatura tan baja es capaz de congelar cualquier cosa en su camino, lo que aumenta el riesgo de accidentes y daños a la infraestructura.

Los servicios públicos están preparándose para enfrentar la tormenta, pero muchos ciudadanos se sienten preocup